Bélgica reparte pastillas de iodo en prevención de catástrofe nuclear

El gobierno belga está repartiendo gratuitamente pastillas de iodo a los 11 millones de habitantes del país como parte de un plan de seguridad nuclear lanzado esta semana.

El iodo ayuda a reducir la acumulación de radiación en la glándula tiroide, limitando los riesgos de cáncer en el caso de un accidente nuclear.

Bélgica cuenta con siete plantas nucleares, algunas de ellas criticadas por los países vecinos, principalmente Alemania, por su estado vetusto.

Según el ministro belga del Interior, Jan Jambon, las instalaciones nacionales “no presentan actualmente ningún riesgo específico”.

La medida se enmarca en una amplia campaña de información y prevención, afirmó en entrevista a la televisión pública RTBF.

Sin embargo, expertos en terrorismo apuntan a las plantas nucleares como un potencial blanco para futuros atentados.

En 2016, la policía belga reveló que los autores de los ataques terroristas de París y de Bruselas habían estado vigilando los pasos del director del programa nuclear nacional.

Hasta ahora en Bélgica sólo las personas que viven en un radio de 20 kilómetros de una central nuclear recibían pastillas de iodo gratuitas.

El radio ha sido ampliado a 100 kilómetros cuadrados, pasando a cubrir la totalidad del territorio belga, con lo que el medicamento queda disponible para cualquier residente en el país que lo solicite.

El gobierno ha encargado ya 4.5 millones de cajas con diez pastillas.

NTX