Corea del Sur insiste ante Japón sobre tema de esclavitud sexual

El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, aseguró este jueves que el gobierno japonés no tiene derecho a cerrar el tema de la esclavitud sexual durante los tiempos de guerra, pues fue el autor de ese crimen de lesa humanidad.

En medio de la tensión entre Seúl y Tokio sobre el futuro de un acuerdo bilateral de 2015 sobre el tema de las “mujeres de solaz”, Moon describió el tratamiento de las mujeres como un crimen inhumano y dijo que Japón “el perpetrador no debe declarar (el problema) terminado”.

Moon ofreció sus declaraciones durante una ceremonia para conmemorar el 99 aniversario del Movimiento 1 de Marzo, una manifestación callejera masiva realizada en 1919 por los coreanos para luchar contra la colonización japonesa en la península coreana.

“El gobierno japonés, el perpetrador, no debe decir que se acabó”, insistió Moon en su discurso ofrecido durante la ceremonia que tuvo lugar en la prisión de Seodaemun de Seúl

Ese recinto fue usado por el Japón Imperial para perseguir a varios luchadores independentistas coreanos bajo su régimen colonial de 1910 a 1945.

“El crimen de lesa humanidad no se puede encubrir diciendo que se acabó”, agregó Moon haciendo referencia a la esclavitud sexual a la que fueron sometidas las mujeres coreanas por parte del ejército japonés antes y durante la Segunda Guerra Mundial.

Para historiadores hasta 200 mil niñas y mujeres jóvenes de la península coreana y de otras partes de Asia fueron coaccionadas, secuestradas o engañadas para realizar servicios sexuales en los burdeles militares de Japón, antes y durante la Guerra del Pacífico.

Moon señaló que recordar y aprender de la historia es una determinación, especialmente de una historia miserable, e instó a Japón a enfrentar la verdad de la historia y su justicia con la conciencia universal de los seres humanos.

El gobernante de Corea del Sur espera que Japón pueda llegar a un acuerdo real con los países a los que oprimió y emprender un camino hacia la coexistencia pacífica y la prosperidad junto con los vecinos.

Moon puntualizó que su único deseo era avanzar juntos en un futuro basado en la reflexión sincera y la reconciliación, y señaló que no quería ningún trato especial de parte de Japón.

La administración de Moon ha encontrado fallas en la forma en que se negoció el acuerdo de mujeres de confort bajo el mandato de su antecesor Park Geun-hye y ha solicitado al gobierno japonés tomar medidas adicionales que vayan más allá del acuerdo.

Pero Japón mantiene que el trato existente es válido, y repite el acuerdo hecho en ese momento que resolvería “finalmente e irreversiblemente” la cuestión.

“No busco un tratamiento especial de Japón”, dijo Moon. “Solo pido que (Japón) caminen junto a nosotros hacia el futuro sobre la base del remordimiento y la reconciliación sinceras, como corresponde a nuestro vecino más cercano”.

En Tokio, el principal vocero del gobierno dijo que Japón había presentado una protesta diplomática por las declaraciones de Moon.

El secretario en jefe del gabinete, Yoshihide Suga, repitió el llamado del gobierno para que Corea del Sur implemente el acuerdo.

Según el acuerdo, Japón pagó mil millones de yenes (9.4 millones de dólares) a una fundación surcoreana creada para apoyar a la mujeres que fueron sometidas en esa época, mientras que Corea del Sur señaló que “luchará por resolver” la cuestión de una estatua que conmemora esa situación frente a embajada de Tokio en Seúl.

NTX