Kissinger confía en que se evite conflicto devastador del actual orden mundial

El ex secretario estadunidense de Estado, Henry Kissinger, se mostró optimista de que su país y China eviten un amplio conflicto que de ocurrir podría devastar al actual orden mundial.

Por su parte el vicepresidente chino Wang Qishan aseveró que Beijing se encuentra listo para discutir con Estados Unidos temas de mutua preocupación, y trabajar hacia una solución en comercio que sea aceptable para ambas partes.

Kissinger es recordado por su participación en el acercamiento entre Estados Unidos y China a principios de los años 70 del siglo pasado, que llevó al establecimiento de relaciones diplomáticas en 1979.

Ahora, en su participación en el Foro Blommberg de Nueva Economía, señaló que los negociadores de ambas partes deben de evitar empantanarse en detalles, explicarse primero lo que quieren lograr y cuáles concesiones pueden y cuáles no pueden hacer.

Si el orden mundial acaba siendo definido por el conflicto contínuo entre Estados Unidos y China, tarde o temprano se arriesga a perder el control, advirtió.

Estableció que algunos desacuerdos son inevitables, pero se necesita que ambos países reconozcan que un conflicto fundamental entre ellos destruirá la esperanza para el mundo.

Pienso que los objetivos pueden ser alcanzados y me encuentro optimista de que así sea, añadió.

Estados Unidos debe de reconocer que las crisis no son provocadas por sentimientos malignos, mientras China debe evolucionar más alla de ser el poder líder en Asia, recomendó el también Premio Nobel de la Paz en 1973.

El mundo podría estar en una situación terrible si Estados Unidos y China permiten que los temas comerciales se conviertan en conflictos estratégicos. Creo, añadió, que tenemos fuertes incentivos para evitar la catástrofe.

En la misma reunión que abrió sus trabajos este martes en Singapur, el vicepresidente chino Wang Qishan dejó sentado que Beijing está listo para negociar con Estados Unidos y lograr soluciones comerciales aceptables para ambas partes.

La cooperación en comercio y economía se mantiene como ancla y propulsor de una suave y saludable relación entre ambos países, con impacto directo en la estabildad y el desarrollo del mundo, añadió.

China cree con firmeza que los dos países ganarán de la cooperación y perderán de la confrontación, dijo en referencia a la guerra comercial que enfrenta a las primeras dos economías del mundo.

Estamos ante al reto de evadir el populismo y el unilateralismo, añadió Wang quien a continuación explicó que los cambios propiciados por la globalización han dividido a algunos países y a sus sociedades.

En esa división se manifiesta un populismo de derecha que lleva a políticas unilaterales contra la globalización, añadió Wang.

Pero la negatividad y el enojo no son la manera para enfrentar los problemas, pues solo se exacerba la turbulencia en los mercados globales, añadió.

China rechaza la mentalidad de la Guerra Fría, dijo su vicepresidente y puntualizó que la globalización no es un juego de suma cero.

Reiteró que China está comprometida con la apertura de su economía, mantendrá su iniciativa del Cinturón y el Camino, llevando adelante comercio y liberalización en la inversión, además de reformas a la Organización Mundial de Comercio (OMC).

NTX